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Pagina nueva 1 Exposición Homenaje. Carlos Gardel. Los herederos de Gardel", 18 de febrero de 19 a 22 horas y días subsiguientes. Grand Boulevard Hotel. B. de Irigoyen 432. Buenos Aires. 4222-9000 int. 2176 "Se exhibe por primera vez la colección directamente heredada de Carlos Gardel. Es tal vez la más importante en joyas, objetos, muebles, cartas, documentos, fotos, telegramas, perteneciente a Carlos Gardel y su madre Berthe Gardes" Pagina nueva 1 Pagina nueva 1 Pagina nueva 1

Novedades!!

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400.000 visitas!Agradecemos profundamente el interés y la constancia de todos.

Próximamente: la información más completa sobre "Flor de Durazno", el film que Gardel filmó en 1917. Una investigación a fondo sobre los motivos de la filmación,los protagonistas, el mito de Gardel filmando "La Loba"... Quedan todos invitados a visitarlo.

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"Gardel la biografía" está auspiciado por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.

"Gardel la biografía" ha sido seleccionado por la CONABIP en la categoría "Pensamiento Nacional" (2006).



© Gardel, La Biografia.
2004-2005

Gardel y la salud

Un aspecto que obsesionaba a Gardel era el físico, consciente de que su sobrepeso lo limitaba profesionalmente, por lo que decidió emprender con seriedad un plan para remediarlo, que comprendía dieta y deportes. Su relación con gente de la clase alta influyó decisivamente en esta determinación, y Gardel incluyó entre sus aficiones, actividades como el aerobismo –incorporado al país por Jorge Newbery– y el boxeo.

                  

El box

El italiano Nicolás Preziosa había llegado a la Argentina a temprana edad y de inmediato se dedicó a la práctica deportiva: el fútbol (llamado soocer por entonces) por un lado, jugando para el Club Estudiantes de Buenos Aires; y el box por el otro. A los dieciocho años se fracturó una pierna y debió dejar el fútbol, por lo que gestionó una licencia para trabajar como segundo de los boxeadores. Su sagacidad le convertiría en un profesional destacado, teniendo a lo largo de su carrera notables púgiles como el “Mono” Gatica, Luis Ángel Firpo y Calicchio, entre otros.

Preziosa y Gardel se conocieron hacia 1921, cuando el cantor se presentaba por el Club Policial, ubicado en la calle Rincón 32, a pocos pasos del Café de los Angelitos. Apenas llegaba a la institución el cantor se ponía a hacer soga, gimnasia y luego practicaba un poco de pelota al frontón.

”–¿Qué estás haciendo, Carlitos? –le preguntó Preziosa un día, quien trabajaba allí.

”–Quemando los “roschepu”, pibe –respondió el cantor.

La amistad de Gardel con varios personajes involucrados con el mundo del box le llevó a compartir en ocasiones una mesa en el Café de los Angelitos, donde además se acoplaban Razzano, Cátulo Castillo y Celedonio Flores; este último también muy ligado al deporte de los puños.

Con Firpo “El Toro Salvaje de las Pampas”, Carlos llegó a intimar un poco más, y ambos solían encontrarse en la confitería La Real, en Corrientes y Talcahuano, donde eran habitués también el periodista Carlos de la Púa y el músico Julio de Caro, por entonces también muy amigos del cantor. Asimismo, Firpo invitó a Gardel a entrenar con él en el Lincoln Boxing Club, sumándose este gimnasio a otros dos que el cantor ya frecuentaba, el L’Aiglón –sobre la calle Florida– y el de la Asociación Nacional.

Gardel, siendo todavía un desconocido, había visto a Firpo derribar en una pelea a un boxeador mexicano de cierto renombre, y quedó muy impresionado. El 12 de enero de 1918 presenció otra de sus peleas en el Teatro Casino de Colonia y Andes, pero en esa oportunidad la suerte sería adversa para Firpo, vencido por nock-out en el primer round por otro gran boxeador, Angelito Rodríguez. “Hombre... me acuerdo de esa noche –evocaba el historiador Horacio Estol Rodríguez, también presente–, en el ringside, estaba Carlitos Gardel, del que era muy amigo. Firpo estaba fuera de combate y Gardel aplaudía”.

El destino quiso que el cantor y el boxeador se volvieran a encontrar tres años después, cuando el dúo Gardel-Razzano realizaba una exitosa gira por el interior de la provincia de Buenos Aires. Al llegar a la localidad de Junín para actuar en el Teatro Italiano, se encontraron con el boxeador, oriundo de ese pago. Firpo estaba muy deprimido por esos días, luego de haber trabajado, sin suerte, para un circo de tercera línea. Amante de todo tipo de contienda que implicara un cuerpo a cuerpo, había probado suerte en varias oportunidades en matches de amateurs y eventos circenses de todo tipo.

Los cantores sintieron lástima por el muchacho, y negociaron con Galo Echevarne, el encargado de la organización, para que Firpo pudiera ser parte de la velada. Así, el boxeador logró debutar en un escenario más profesional, logrando hacerse a la vez de un poco de dinero. A partir de ese gesto, comenzó una amistad duradera entre los artistas y el deportista.

Entre los boxeadores que Carlos admiraba, además de Firpo, se encontraban el uruguayo Ángel Rodríguez, Luis Rayo, Vicente Ostuni y Luis Galtieri. “Recuerdo haberlo visto en la pelea de Justo Juárez y Julio Mocoroa –rememora Preziosa–, en la vieja cancha de River, y en la de Galtieri-Ostuni”. También se hallaba presente el día en que el “rusito” Jacobo Stern y Antonio Castroviejo se enfrentaron en el Parque Romano de la ciudad de Buenos Aires. En dicha ocasión el cantor, que alentaba por Stern –a quien también apodaban el “Dempsey” argentino– no paraba de gritar: “¡Ya está listo, Castroviejo! ¡No hay nada que hacerle! ¡El rusito primero!”. Pero la pelea comenzó lentamente a inclinarse a favor de Castroviejo, e Iván Diez, un ignoto escritor que se hallaba cerca de la butaca del artista, se le acercó y le dijo:

–¿Vio, amigo, cómo se dio vuelta la tortilla?

Y antes de que Gardel le respondiera, le entregó la letra de “K.O. de amor” que había escrito en honor al presidente del Boxing Club San Cristóbal, el doctor Raúl Lavista. Gardel, fiel a su carácter, no dijo nada y pocos días después grabó la canción, que llevaría música de Vicente San Lorenzo.


5/25/2005© Gardel, La Biografia.