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Pagina nueva 1 Exposición Homenaje. Carlos Gardel. Los herederos de Gardel", 18 de febrero de 19 a 22 horas y días subsiguientes. Grand Boulevard Hotel. B. de Irigoyen 432. Buenos Aires. 4222-9000 int. 2176 "Se exhibe por primera vez la colección directamente heredada de Carlos Gardel. Es tal vez la más importante en joyas, objetos, muebles, cartas, documentos, fotos, telegramas, perteneciente a Carlos Gardel y su madre Berthe Gardes" Pagina nueva 1 Pagina nueva 1 Pagina nueva 1

Novedades!!

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400.000 visitas!Agradecemos profundamente el interés y la constancia de todos.

Próximamente: la información más completa sobre "Flor de Durazno", el film que Gardel filmó en 1917. Una investigación a fondo sobre los motivos de la filmación,los protagonistas, el mito de Gardel filmando "La Loba"... Quedan todos invitados a visitarlo.

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"Gardel la biografía" está auspiciado por la Secretaría de Cultura de la Ciudad de Buenos Aires.

"Gardel la biografía" ha sido seleccionado por la CONABIP en la categoría "Pensamiento Nacional" (2006).



© Gardel, La Biografia.
2004-2005

Gardel for export

Reseña y anécdotas de las andanzas de Carlos Gardel por el mundo

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Por Brasil

Hacia 1915, la compañía del argentino Enrique Arellano se hallaba presta a debutar en el teatro 18 de Julio de Montevideo, y su director, intentaba seducir al dúo Gardel-Razzano –que también se hallaba actuando en el Uruguay- para formar un seleccionado de artistas que se abriera camino en el inmenso mercado brasileño, un territorio casi virgen para los argentinos. Gardel y Razzano no se comprometieron, pero cuando regresen a Buenos Aires se encontrarán con que la idea, de la mano de Fontanilla –director del Teatro Nacional– tenía visos de realidad.

El dinámico empresario ya había contratado al comediógrafo Alfredo Duhau, dándole carta blanca para armar una compañía a su gusto. Duhau convocó al impulsor de la idea, Arellano, junto a su compañía y, por supuesto, el dúo. El 17 de agosto el grupo partió rumbo a Brasil, a bordo del buque Infanta Isabel.

La travesía en barco tendría un condimento extra para los artistas, pues junto con ellos viajaba el ilustre tenor Enrico Caruso (ver sección “Gardel y...”), a quien Gardel imitaba en su juventud, cuando trabajaba como utilero.

El encuentro con el tenor sería casi lo único memorable que les acarrearía la gira por Brasil. Pese al buen elenco y la calidad de las obras que iban a presentar –“El tango en París” y “Los mirasoles”, entre otors–, la compañía fracasó sin atenuantes. Sumidos en la dificultad insalvable del idioma, el público brasileño no lograba compenetrarse de la temática de las puestas en escena, y el dúo apenas se salvaba en la hecatombe de críticas. “A funçao terminou com a parte de cantos regionaes pe los Sres. Gardel y Razzano –decía el diario Estado de San Pablo al día siguiente del debut–, que foram forçados a bisar numeros de dolentes cantigas criollas, exacutadas com acompanahamento ao violao”.

En una de las funciones, mientras Gardel y Razzano agradecían los aplausos del público, escucharon una voz que partía del paraíso:

–¡Choromo, el chopón del olvido!

Gardel fingía concentrarse en la afinación de su guitarra, pero en realidad lo hacía para disimular la risa.

–¡Zas! –le comentó a Razzano por lo bajo–, por ahí deben andar algunos de los muchachos del Abasto...

Efectivamente. Al salir del teatro, Gardel se topó con un viejo conocido, Yéyaro “Barriga retobada”, un viejo carterista de Buenos Aires que había alternado con el cantor en sus comienzos. El punguista había adquirido cierto renombre en la ciudad porteña y sus andanzas no habían sido menores, siendo incluso apuñalado en una trifulca. Yéyaro, cansado del acoso policial que sufría en Buenos Aires, había optado por mudar sus reales a Brasil, aunque tampoco en territorio carioca sus cosas irían mejor, puesto que poco después de “instalar su oficina” allí sería fichado por la policía, tanto de Río de Janeiro como de San Pablo.

–Vení, “Morocho”, vamos al café de la esquina –invitó Yéyaro.

–Dale, vamos –dijo Gardel, pero enseguida se dio cuenta de que no había actuado en forma reflexiva.

Al rato, cuando empezaron a llegar al café los miembros de la pequeña banda que manejaba su amigo, Gardel percibió en toda su dimensión el error que había cometido. Poco después llegaría la policía, deteniendo a la banda, Gardel incluido.

–¡No, esperen! Yo soy un cantor argentino. Canto acá en el Teatro Municipal.

El comisario, sin inmutarse, miró a Gardel y le contestó:

–¿Vocé é o cantor? Vocé é un gatuno...

Partieron todos rumbo a la comisaría y algunas horas más tarde, tras la insistencia del cantor, el comisario aceptó que le avisaran a Alippi, quien se presentaría para aclarar el malentendido.

Pocos días después, la compañía subía a bordo del Ré Vittorio, rumbo a Buenos Aires. De la gira por Brasil Gardel sacaría interesantes conclusiones, que le servirían para viajes futuros.

 

El primer viaje a España:

Hacia 1923, Gardel y Razzano, considerados el dúo criollo más importante de Buenos Aires, son contratados para actuar en España. Francisco Delgado, empresario e importante hombre del mundo del teatro, conseguiría convencerles para que se unieran a la gira que iba a emprender la compañía Rivera-De Rosas por la Madre Patria.

Eduardo Bonessi, profesor de canto del dúo por entonces, les acompañaría. Se unía así, a los guitarristas del grupo, el valet Mariano Alcalde y el representante Luis Gaspar Pierotti.

 

Debut en Madrid

El 10 de diciembre de 1923 el dúo Gardel-Razzano debutaba por fin en Madrid, en el teatro Apolo. En dicha ocasión la compañía Rivera-De Rosas representó “Barranca abajo”, la obra maestra del malogrado dramaturgo uruguayo Florencio Sánchez. Los cantores se presentaron luego, en el fin de fiesta, interpretando un repertorio que combinaba sus éxitos criollos junto con algunos de los tangos que Gardel ya había probado en Buenos Aires, como “Mano a mano”.

Las noches siguientes se repitieron las actuaciones del dúo como fin de fiesta para las representaciones teatrales de la compañía, con una respuesta de público y crítica apenas aceptable. El 7 de enero, luego de la presentación de “Acidalia” (Darío Nicodemi), la compañía terminaba su temporada madrileña.

 

 


03/01/2006© Gardel, La Biografia.